MUJERCITAS, LOUISE MAY ALCOTT

A LO LARGO DEL CAMINO


Si rascara mi piel y empezara a levantar una capa tras otra encontraría que en lo más profundo de mis raíces se encuentra la novela “Mujercitas”. Más aún: su adorable, rebelde e inigualable personaje Jo.

Leí este clásico cuando tenía pocos años; fue un gran regalo porque me hizo descubrir una serie de valores que yo sentía en potencia y que ahora, unos 30 años más tarde, permanecen grabados a fuego dentro de mí.

Estoy segura de que la mayoría de las niñas que leyeron esta novela de iniciación al mismo tiempo que yo sintieron antipatía por esta señorita tan diferente, tan alejada de lo supuestamente femenino y políticamente correcto. Se supone que en esta historia cada hermana posee un defecto que debe ser superado; cada una irá aprendiendo conforme se sucedan diferentes episodios y aparezcan nuevos personajes y/o situaciones en sus vidas.

Y yo me pregunto: ¿Qué es lo que debe de cambiar Jo? ¿Su gusto por los juegos y apariencias masculinos? ¿El sueño de llevar a cabo su vocación como escritora, nada menos que su misión en la Vida? Duele sólo con imaginarlo.

Opino que la vanidad de Meg, la timidez de Beth y el egoísmo de Amy son rasgos que tienen que corregir por su propio bien, pero un carácter fuerte y creativo como el de Jo no tiene por qué conducir a nada malo, e incluso puede ser utilizado en beneficio de los demás. Pero claro, esta novela fue desarrollada en una sociedad sumamente “redilera” en cuanto a cómo debemos comportarnos, y a pesar de iniciar un punto y aparte en la Literatura de finales del siglo XIX nos muestra los arquetipos de la época correspondiente.

Por otra parte hay que tener en cuenta que la autora, Louise May Alcott, se identifica totalmente con el personaje de Jo, ya que esta historia es una semiautobiografía y la escritora sufrió personalmente gran parte de lo que le aconteció a Jo March. De ahí que Louise nos regale con varios pensamientos significativos a través de las palabras de Jo, como los siguientes:

“Me siento miserable,
 pero si me ves presentable, muero feliz”.

“Hazte digno del Amor y éste vendrá”.

Esta última máxima no tiene nada que envidiar a las que aparecen en los libros actuales de autoayuda o crecimiento interior. Me extraña que todavía no hayan lanzado una campaña masiva de publicidad a favor de esta novela de la que se puede sacar tanto jugo en lo que a búsqueda interior se refiere.

“Mujercitas” es una obra cargada de valores tradicionales que nos hace recordar nuestros orígenes, sueños, ilusiones e inquietudes. Se trata de un recorrido iniciático a través de cuatro señoritas que van despertando a la Vida en el que todos podemos sentirnos identificados. Es más, no importa la edad que tengamos al leer esta obra, en cada nueva lectura encontraremos nuevas pistas y claves para conocernos aún más y hacernos un poco más fuertes.





☆Maite Perez-Pueyo | Glitch Art☆

@maiteperezpueyo.glitchart

INSTAGRAM FEED

@maiteperezpueyo